28/03/09
March 29, 2009Se escucha el sonido de la llave del agua abierta
-Le puse Jamón serrano…
dijo ella
-…es de la cena ¿no? - continuó
El cuchicheo siguiente me fué imposible de seguir gracias a la música de fondo que amortiguaba las palabras de ella.
De frente, la pared roja con un dintel sin puerta y una ventana que yo podría nombrar se medio cuerpo, cubría el cuartito de paredes de colores; amarillo limón al lado y azul rey de fondo.
la chica rubia era visible del tronco hacia arriba sonriente, arreglándose el cabello lacio acomodado de una cola de caballo. hablaban de amores y ahora que han salido del cuarto, ta no me interesa hablar de ellos. En la base de la ventana yacen paquetes de galletas encerradas en bolsas de celofán adornados con un listón rojo. Galletas rectangulares y redondas, de nuez, espolvoreadas con azucar, cubiertas con glaseado y granos de café. Un cúmulo de cartas descanza atrás de la pared y en la esquina, el refrigerador de acabado metálico con dos puertas dende en la agarradera superior esaba colocada una rana de peluche que se abraza sujetándose para no caerse. Sobre el frigorífico las tazas, latas de café y platos; una bolsa de papel y otras cosas que dan el aspecto de desorden. sobre la pared amarilla cuelgan los mandiles de color negro y otro lila con puntos de colores en las cintas. en la pared azul, a la altura donde termina el refrigerador, el letrero en blanco y rojo con las palabras y el dibujo de un extintor, y el extintor debajo de él. El chavo entra, se escucha el sonido de las cortinas metálicas, quizás solo cierra la ventana, aunque no parece hacer viento o frío, aunque siendo de noche, ya tan noche, posiblemente es un preparativo para cerrar el local. estoy hablando del cuarto donde preparan los alimentos y bebidas de un café. Donde adentro está una máquina de café y no se qué más… el silencio, nada sucede.
