04 Agosto 2008
August 4, 2008A veces, la luz traspasa el humo; otras, el humo trapasa a la luz. En la primera proposición, el humo se vuelve visible gracias a que la luz se es más grande al humo, entonces apreciamos esquirlas, ondas y demás figuras provocadas por la constante lucha del humo para abrirse paso en el aire. En la segunda proposicón ocurre lo inverso, el humo es más grande que la luz debido a los pequeños espacios por los que la luz atraviesa la atmósfera (entiéndase por atmósfera, no la capa de gases que recubre la tierra y que nos permite vivir en ella, si no el espacio, ese cuarto oscuro donde nos encontramos fumando); así, siéndo el humo más denso que la luz, cuando la luz cruza su camino, se vuelve visible dejándonos ver delgadas líneas de luz a lo largo del cuarto hasta que la luz topa con algo más sólido que el humo y refleja su viaje de regreso.
Hasta aquí, las observaciones hechas sobre el humo y la luz.
