Dulces sueños
March 11, 2008Llevaba cerca de treinta y siente horas recostado en aquel remedo de cama dentro de ese cuarto de dimensiones encogidas. Su pecho le dolía por el exceso de cigarrillos inhalados en su espera por dormir. Sacó, sin levantarse, del cajón más cercano, un pequeño trozo de tela bastánte rohido y lo colocó sobre su cara. Mientras lo olía, por un momento pensó que era niño y los brazos de su madre lo rodeaban entre preguntas -¿qué es lo que tiene mi niño que no ha comido entres días, por qué no habla, por qué no me sonríe y se levanta a jugar?- pero el ya no es un niño y en esa habitación no abundan los brazos. Y oliendo se quedó dormido, soñando con sus angustias.

Maestro siempre e admirado tu forma de escribir, espero algun dia de estos tener la oprtunidad de tomarnos un cafe y platicar mas amenamente.
Comment by David El Jefe — March 12, 2008 @ 3:36 am
Maestro siempre e admirado tu forma de escribir, te felicito, espero algun dia de estos encontranos para tomar un cafe y tener una platica mas amena. que viva la hueva!!!.
Comment by David El Jefe — March 12, 2008 @ 3:40 am