sábado 7 de julio del 2007

July 8, 2007

Aquí otra semana sentado frente al ordenador escuchando a Real de Catorce, yendo al café solo todas las tardes y el viernes en el bar con algunos conocidos, los Camel saben bien, los Delicados mejor. La cuarta novela de la serie de Belascoarán Shayne se torna aburrida, pero la leo por falta de otros libros. No hay dinero para comprar otros libros. Pareciera que entre más se trabaja, menos dinero se tiene, o ha de ser que no tienes tiempo para disfrutarlo y se te va en cualquier cosa que complete el día, y no en lo que harás como acto estelar del día. El dinero no es para guardarse ambiciosamente y tenerlo ahí esperando la gran oportunidad de gastarlo, el dinero se gasta y ya. Ser pobre y fingir ser rico o ser rico fingiendo ser pobre; Algo así decía Andy Warhol. La condición de mis días se decanta cada vez más por la soledad. Decanta… es estúpido como de pronto en un escrito algunas personas buscan poner un concepto muy rebuscado para demostrar erudición (ERUDICIÓN: s. Polvillo que cae de un libro a un cráneo vacío. Ambroce Bierce).  Pero bueno, hablábamos de soledad, y sobre la soledad… bueno, ¿qué se yo? Mejor me voy al café.